Mi experiencia trabajando en un Campamento de Verano

Varias personas  me llegaron a preguntar si trabajar en un campamento era algo similar a la película de Juego de Gemelas, la respuesta es que en realidad no tiene nada que ver con eso.

Trabajar en un campamento de verano es una experiencia que se vuelve inolvidable, se convierte en tu hogar por determinado tiempo y cuando llega la hora de partir no quieres dejar ese lugar.

Entre más se acercaba el verano yo ya tenía lista mi maleta para irme, no tenía idea de cómo seria, pero estaba segura que aprendería y me divertiría mucho.

Más que un trabajo fueron unas vacaciones donde me pagaron. Yo estuve trabajando en Brown Ledge Camp, un increíble campamento para niñas grandes (De 8 a 17 años de edad). Se encuentra ubicado en Colchester, Vermont, al Noreste de Estados Unidos, muy cerca de Canadá, es el estado conocido como la montaña verde, el lugar perfecto lleno de naturaleza para en escapar de la ciudad.

Podría decirte que estuve trabajando en el mejor campamento, pero sé que hay algunos otros muy buenos.

Un día normal en Brown Ledge, era levantarte temprano a trabajar con una puesta de sol hermosa reflejada en el lago desde las 5:00 am, desayunar a las 7:45 am, para después pasar a tus actividades mientras las niñas disfrutaban de todo lo hermoso del campamento.

Una vez terminado mi trabajo o en mis tiempos libres podía practicar todos los deportes que había en el campamento, como montar a caballo, natación, water ski, arquería, kayak, clavados, entre muchas otras, claro los practicaba cuando no estaba muy lleno, es decir cuando no había muchas niñas practicando esa actividad.

Los paisajes eran hermosos para salir a caminar o a correr, había bicicletas que podía usar para ir a comprar o simplemente dar la vuelta alrededor de la zona.  

Una zona privada llena de vegetación, con un lago enorme que la rodeaba, con animalitos silvestres como conejos, aves y venados. 

La comida era buena, aunque la mayor parte del tiempo era comida rápida, ya sabes la gastronomía estadounidense mezclada con la italiana que incluye hamburguesas y hot-dogs, además de los hot cakes, pizzas, lasaña y muchas pastas.

Los fines de semana siempre eran de teatro, se tenía que vestir con vestido, para poder acceder y ver las maravillosas obras de arte actuadas por los mismos campers, sin faltar las canciones al inicio y en la despedida, las cuales aún recuerdo como si estuviera ahí.

Los domingos me encantaban, eran los días en lo que las actividades cerraban temprano, por lo tanto era día libre para la mayoría, y por la tarde el picnic con hamburguesas asadas, sandia y galletas de postre o brownies. Los domingos eran días perfectos, excepto cuando llovía.

En todo campamento hay eventos especiales, en BLC, está el show de caballos, el musical (el más esperado de todos), aquacade o ballet acuático, el banquete o ceremonia de ultimo día.

También están las fiestas especialmente para Campers o Counsulers, en BLC, la de wine&cheese Party era una de las más famosas. Cualquier campamento al que vallas tiene eventos similares en los que te diviertes mucho y aprendes al mismo tiempo.

Además estaban esas salidas a acampar al aire libre junto con los niños, había salidas con los encargados de Kayak, con los de Swimming, con los Arquería, con todos los encargados de cada actividad había una oportunidad para dormir fuera del campamento y pasar una velada increíble. 

Como support staff o consouler, se puede hacer bastante dentro de un campamento, tu imaginación para crear no tiene límites estando ahí. Pues además existe Arts&Crafts o manualidades para elaborar muchas cosas en tus tiempos de aburrimiento.

Los días de shopping junto con tus amigas o amigos se disfrutan al máximo, ya que después de haber estado quizá toda una semana en el campamento alejado de la ciudad, se aprenden a valorar esos días, que son ideales para ir de compras o por un helado.

Eso es en resumidas cuentas lo que puedes hacer trabajando en un campamento. Ahora déjame contarte todo lo que puedes aprender.

Lo que puedes aprender

Cuando yo llegue mi ingles era pésimo, se puede decir que apenas y cumplía con el 30% que se requería, era la única Mexicana por lo tanto sentía que también la única que hablaba español. Pero no era así, había personas que lo estaban aprendiendo y tenían muy buen nivel, entre algunos otros campers españoles y Latinos.

Esto me obligo a aprender, tenía que estar todo el tiempo hablando en inglés, mis bunkies (compañeras de cabaña), solo se podían comunicar conmigo en ese idioma, mis compañeros de trabajo igualmente y la mayoría también.

Había ocasiones en las que no entendía nada, solo sonreía, puedes imaginar eso, sonriendo cuando no sabes si en el peor de los casos ya te maldijeron jaja, pero bueno no creo que haya sucedido eso.

Al final del verano cuando me despedí de todos, varios de mis compañeros me dijeron que mi ingles había mejorado bastante y yo lo podía notar. Uno de los propósitos de haber ido se había cumplido (incrementar mi ingles). 

Aprendí sobre la gran diversidad cultural que existe en Estados Unidos, personas de todo el mundo viviendo en ese país, sin dejar a un lado toda esa enorme variedad de comida.

En el campamento sentí lo que es comer como un estadounidense día con día, a tal grado que subí de peso, puesto que mi metabolismo no estaba acostumbrado a comer tanta comida rápida, comida empaquetada y tantos postres después de cada comida (algo delicioso por cierto).

Conocí a personas de muchos países, de Turquía, Hungría, Inglaterra, Eslovaquia, República Checa, Francia, Canadá, Polonia, Australia, Irlanda, Ámsterdam, entre muchos otros.  Me enseñaron algunas palabras en su idioma y yo en el mío. No hay razón para decir que no sabrás de que hablar sino sabes cómo decirlo.

Tuve cursos de primeros auxilios, talleres de capacitación en cada temporada, desarrolle nuevas habilidades al tener que comunicarme en inglés para poder desempeñar mis actividades.

También ahorre mucho dinero, esto porque durante mis días en el campamento no tenía que gastar prácticamente en nada, pues la alimentación, el alojamiento, la lavandería y la ropa de cama ya estaban incluidos en mi contrato, los gastos que se tienen son en los días en que sales de shopping, pero eso ya depende de cada persona.

Con todo lo que ahorre me pude ir de viaje al término de mi contrato a Nueva York, a Miami y a Boston. Es lo mejor que puedes hacer para cerrar con un verano increíble o y además me sobro dinero ;).

La emoción de irte de viaje era grande, pero el sentimiento de dejar el campamento, de pensar en que el verano ya había acabado y que era hora de regresar a casa, ese sentimiento era aún más grande, algunos lloraban por no quererse ir, yo me incluyo, en el segundo año llore por no querer dejar ese maravilloso lugar y a esas personas encantadoras, sentía que ya no regresaría.

Quede tan enamorada del campamento que regrese en los siguientes dos años, viví nuevas experiencias, hice nuevos amigos, conocí más lugares y más personas. Que me quedaron ganas de regresar y espero poder hacerlo en otro verano que venga.

Aún mantengo comunicación con varias de mis amigas, les he prometido visitarlas en su país cuando tenga oportunidad de hacerlo y ellas a mí. Lo cual es increíble porque también podría tener un techo donde llegar al momento que viaje a esos países.

Esta es mi experiencia, si ya tuviste alguna similar cuéntamela para enriquecerme con ella también 🙂 me encantaría conocerla.

Autora: Nidian C.M

Hola soy Nidianhace un año y medio me gradué de la universidad como Licenciada en Turismo, y como quizá es de suponerse, amo viajar! Por el momento me encuentro en el viaje más importante de mi vida, el viaje hacia el auto conocimiento o descubrimiento del ser maravilloso que ya somos.

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2 comentarios en “Mi experiencia trabajando en un Campamento de Verano

  • Nidian! Qué bonita página. Seguro muchas cosas saldrán de esto.
    Se me puso la piel chinita con lo de los camps, el próximo año cubro el límite de edad así que iré por última vez, y me puse chipil, jaja.
    Que te vaya bonito. Estoy al pendiente de cuando publiques cosas nuevas.
    Saludos!
    Amanda

    • Hola Amanda! Me alegra mucho saber que te allá gustado, claro que si le pondre muchas ganas y esfuerzo a este nuevo proyecto que muchas cosas nuevas vienen :D! Y aprovecha ese último año como dices es algo increíble y lo mejor que haces amigos para siempre! Muchas gracias y cuidate mucho!

      Abrazo grande!!

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